Los precios del crudo retrocedieron más de 3% el martes, hasta situarse en torno a los US$88 por barril, luego de que Israel e Irán acordaran suspender los ataques tras una nueva escalada de hostilidades. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, indicó que Israel pondría en pausa sus operaciones, aunque advirtió que respondería ante cualquier ofensiva adicional procedente de Teherán; medios iraníes reportaron una postura similar.
En el plano diplomático, el presidente Donald Trump señaló esta semana que las negociaciones entraban en su fase final y que un desenlace más claro podría concretarse en cuestión de días, al tiempo que anticipó que Estados Unidos podría declarar una “victoria total” en el conflicto dentro de dos semanas.
Al mismo tiempo, las importaciones de crudo de China descendieron a aproximadamente 7.8 millones de barriles diarios el mes pasado, su nivel más bajo en más de ocho años y cerca de 4 millones de barriles diarios por debajo del promedio de 2025. La menor demanda del mayor importador mundial de petróleo, sumada a exportaciones estadounidenses en niveles récord y a liberaciones de reservas de emergencia, ha contribuido a amortiguar el impacto del conflicto sobre los precios.








