El FMI advierte que si el petróleo sube 10%, la inflación aumenta 0.4 puntos y el crecimiento económico se reduce ligeramente. La tensión en Oriente Medio ha disparado el precio del Brent —que subió 50% en un mes— y podría mantenerlo alto por más tiempo.
El organismo anticipa que revisará a la baja su proyección de crecimiento mundial, mientras otros mercados también sienten el impacto: materias primas más caras, problemas en el transporte y riesgos de aumentos en los precios de alimentos.
Todo esto complica la labor de los bancos centrales, que podrían verse obligados a mantener las tasas altas, enfrentando un escenario de “estanflación suave”: poco crecimiento y presiones inflacionarias persistentes








