La inflación interanual en Estados Unidos se aceleró a 3.8% en abril de 2026, subiendo desde el 3.3% registrado en marzo. Es la lectura más alta en lo que va del año y confirma que el proceso desinflacionario que venía avanzando desde 2023 se ha revertido.
El componente más determinante fue la energía, que subió 3.8% en el mes y acumula un alza de +17.9% en los últimos 12 meses — el mayor contribuyente individual al IPC. Solo en abril, la energía explicó más del 40% del incremento mensual total. Para Puerto Rico, que importa el 100% de sus combustibles, este dato es especialmente relevante: confirma que los precios de gasolina observados en mayo 2026 (+19% interanual) están perfectamente alineados con la tendencia nacional.
Los alimentos subieron 0.5% mensual y 3.2% interanual. El componente de alimentos en el hogar (+0.7% mensual) creció más rápido que el de restaurantes (+0.2%), lo que sugiere que las presiones se trasladan a la canasta básica de los hogares.
La vivienda avanzó 0.6% en el mes, continuando su tendencia alcista y contribuyendo de manera sostenida a la inflación subyacente.
Implicaciones para Puerto Rico
Este dato es una señal de alerta directa para la economía local:
- El encarecimiento de la energía presiona los costos de transporte, manufactura y distribución de bienes en la isla.
- La inflación de alimentos del 3.2% interanual golpea desproporcionadamente a los hogares de ingresos bajos y medios, que destinan una proporción mayor de su ingreso a la canasta básica.
- Una inflación nacional persistente por encima del 3% mantiene la presión sobre la Reserva Federal para sostener tasas de interés elevadas, lo que encarece el crédito hipotecario, el financiamiento de vehículos y el capital de trabajo para las empresas.
El repunte de 0.5 puntos porcentuales en la tasa interanual — de 3.3% a 3.8% — es el mayor salto mensual en meses y aleja a la Fed de cualquier recorte de tasas en el corto plazo.








