La Junta de Supervisión y Administración Financiera respaldó el alivio contributivo de $554 millones impulsado por la gobernadora Jenniffer González Colón, asegurando que la medida no compromete el presupuesto vigente del año fiscal 2026, al estar financiada íntegramente con balances de años anteriores y recaudos en exceso. El beneficio alcanzará a aproximadamente 690,000 contribuyentes con ingreso neto tributable de $150,000 o menos, constituyendo una de las transferencias directas más grandes de la historia fiscal de la isla y un estímulo considerable a la demanda agregada interna.
Más allá del reembolso, la JSF condicionó su aval a la adopción de un marco de estabilidad fiscal estructural. Se creará un Fondo de Reserva para la Estabilización Presupuestaria con una capitalización inicial de $729 millones, con aportaciones anuales equivalentes al 1.4% del presupuesto del Fondo General, hasta alcanzar el 13.5% del presupuesto gubernamental para el año 2032. Este andamiaje institucional corrige una vulnerabilidad histórica: la ausencia de colchones contracíclicos que históricamente ha amplificado el impacto fiscal de choques externos sobre las finanzas públicas de Puerto Rico.








