La caída del WTI obedece al desvanecimiento de la prima de riesgo bélico: el avance en las negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán ha reactivado el tránsito de buques por el estrecho de Ormuz, mientras la AIE reporta que los Emiratos Árabes Unidos ya exportan al 85% de sus niveles de preguerra y la oferta de crudo del Medio Oriente y África Occidental se expande. Una exención temporal de Washington que permite comprar petróleo iraní ya cargado añade presión adicional a la baja. Técnicamente, el WTI cede terreno tras haber rozado los $100 a principios de 2026, con sus medias móviles confirmando una tendencia bajista de fondo.
Implicaciones para Puerto Rico
Para Puerto Rico, cuya economía depende estructuralmente del petróleo para la electricidad, el transporte y la manufactura, una caída acumulada de más de 40% desde el pico de guerra debería traducirse en un alivio considerable; sin embargo, el traslado al consumidor ha sido lento: la gasolina se mantiene en $1.03 por litro, un 14% por encima de los niveles de principios de marzo y lejos de los 90 centavos previos al conflicto, brecha que refleja los rezagos de la cadena de distribución y los costos logísticos de una economía insular. Si el WTI consolida su posición por debajo de $70 y las negociaciones de paz culminan en un acuerdo duradero, la isla podría registrar una reducción adicional en el precio de los combustibles durante el tercer trimestre, con efectos favorables sobre la inflación y los costos operativos del sector privado








