La actividad de la construcción en Puerto Rico creció 9.55% durante el año fiscal 2026, según cifras preliminares divulgadas la semana pasada por la Junta de Planificación (JP). El resultado representa una aceleración de más de tres puntos y medio porcentuales frente al 5.92% registrado en el año fiscal 2025, y confirma que el sector se mantiene como uno de los motores más dinámicos de la economía local.
Sin embargo, detrás de la cifra agregada hay una economía de dos velocidades: el crecimiento se concentra en las obras de infraestructura financiadas con fondos públicos y de recuperación, y en proyectos privados de corte industrial, mientras que la vivienda apenas se mueve y la construcción comercial retrocede.
Los fondos de recuperación, el principal impulsor
El componente de mayor crecimiento fue el de los programas de recuperación, con un alza de 21.9%. Las obras en instalaciones del sector público —que incluyen acueductos, energía eléctrica y otros proyectos de infraestructura— aumentaron 11.7%, mientras que el agregado que reúne las obras del Gobierno Central, los municipios y los programas de recuperación creció 11.5%.
El presidente de la JP, Héctor Morales Martínez, atribuyó buena parte del avance a la inversión gubernamental y señaló que “la inversión pública tiene un papel determinante en ese avance”. El funcionario también presentó la reconstrucción como una oportunidad para modernizar la infraestructura de la Isla y estimular la actividad económica.
La inversión privada: fuerte en lo industrial, débil en lo residencial y comercial
Del lado privado, el desempeño fue desigual. Los proyectos de instalaciones y otras obras —categoría que abarca inversiones en las industrias farmacéutica, de telecomunicaciones y de energía renovable— crecieron 17.5%, el segundo mayor aumento entre todas las categorías.
En contraste, la construcción de vivienda privada y de urbanizaciones creció apenas 1.0% en ambos casos, y los edificios comerciales e industriales registraron una contracción de 0.4%.
Lectura de Inteligencia Económica
Los datos de la JP permiten extraer varias conclusiones para empresarios, inversionistas y formuladores de política pública:
- El crecimiento depende en gran medida de fondos con fecha de expiración. Los programas de recuperación y las obras públicas explican buena parte de la aceleración. Esto aporta estabilidad en el corto plazo, pero plantea una pregunta clave: qué sector tomará el relevo cuando el flujo de fondos federales de reconstrucción comience a disminuir.
- La vivienda sigue estancada en medio de una demanda insatisfecha. Un crecimiento de 1% en el valor de la construcción residencial probablemente no compensa el aumento en los costos de materiales y mano de obra, lo que sugiere que, en términos reales, la actividad podría estar plana o en retroceso. Esto ocurre en un contexto de oferta limitada de vivienda asequible y precios elevados.
- La inversión industrial es la señal más alentadora. El alza de 17.5% en instalaciones privadas vinculadas a farmacéuticas, telecomunicaciones y energía renovable apunta a inversión productiva que puede tener efectos más duraderos sobre el empleo y la base económica que la obra pública transitoria.
- El segmento comercial refleja cautela. La leve contracción en edificios comerciales e industriales sugiere que los desarrolladores continúan esperando condiciones de financiamiento y de demanda más favorables antes de comprometer capital.
Para los suplidores de materiales, contratistas y empresas de servicios relacionados, el panorama inmediato es positivo, pero concentrado: las oportunidades están mayormente en la obra pública y en proyectos industriales, no en el mercado residencial ni en el comercial.
Sobre la estadística
Las cifras forman parte de la publicación Valor de la Actividad de la Construcción, uno de los primeros productos de las Cuentas Sociales del año fiscal 2026. La información se recopila mediante una encuesta de la Unidad de Construcción del Programa de Planificación Económica y Social de la JP, mide el valor de las obras realizadas durante el periodo y se publica anualmente, con desgloses trimestrales, semestrales y anuales. La serie es, además, un insumo para calcular la inversión en activos fijos, uno de los componentes del Producto Bruto de Puerto Rico.
Por tratarse de cifras preliminares, los resultados podrían revisarse cuando la JP publique los datos finales del año fiscal.







