La venta de autos nuevos en Puerto Rico registró una contracción significativa durante el primer cuatrimestre de 2026. Según datos de GUIA, entre enero y abril se vendieron 31,327 unidades, una reducción de 8,787 vehículos (-21.9%) frente a las 40,114 unidades del mismo período de 2025. Sin embargo, el valor de las ventas reportado por el DDEC aumentó a $1,977.6 millones, unos $17.5 millones más (+0.9%) que el año anterior.
La aparente contradicción se resuelve en el precio. El valor promedio por unidad vendida pasó de aproximadamente $48,900 en 2026 a $63,100, un incremento de 29% en apenas un año. Este encarecimiento responde principalmente a los aranceles federales sobre vehículos y componentes importados, que han elevado los precios de lista en más de 10% para los modelos ensamblados fuera de Estados Unidos, y a un cambio en la composición de las ventas: los manufactureros han reducido la oferta de modelos económicos para priorizar camionetas y SUVs de mayor margen, mientras el comprador de menores ingresos queda fuera del mercado nuevo o migra al de usados.
La lectura económica es clara: el dato nominal del DDEC no refleja fortaleza del consumidor, sino inflación de precios en el sector. En términos reales, la demanda de vehículos nuevos se está contrayendo a un ritmo acelerado, con casi 9,000 compradores menos en cuatro meses. De sostenerse esta tendencia durante el resto del año, el mercado cerraría 2026 muy por debajo de las 100,000 unidades, un nivel no visto desde los años posteriores a la pandemia, con implicaciones para el empleo en el sector de distribución, el financiamiento de autos y los recaudos por arbitrios.








