Los precios del petróleo crudo subieron con fuerza el jueves en los mercados globales, ante la reanudación de los combates en el Medio Oriente y la creciente preocupación por las rutas de suministro mundial. El West Texas Intermediate (WTI) ganó 6.2% y cerró en $92.19 por barril, mientras que el Brent avanzó 7% hasta $100.69. El Brent cruzó la marca de los $100 por primera vez desde mayo, mientras los mercados seguían de cerca los ataques a buques petroleros sauditas y los riesgos de interrupción cerca de los principales canales de navegación.
Por otro lado, el Senado de Estados Unidos rechazó una medida que buscaba limitar la acción militar contra Irán sin la aprobación del Congreso. El alza en los costos energéticos elevó el precio promedio nacional de la gasolina a $4.09 por galón.
El costo de la gasolina añade presión inflacionaria
El alza en los precios del crudo ya ha encarecido los combustibles en Estados Unidos. Los informes reflejan un promedio nacional de $4.09 para la gasolina regular al 23 de julio, un aumento de 15 centavos frente a la semana anterior. La mayoría de los estados ya reporta precios promedio cercanos o superiores a los $4 por galón, a medida que refinerías y detallistas trasladan al consumidor el mayor costo del crudo.
El encarecimiento de la gasolina y el diésel puede elevar los gastos de transportación, aviación, agricultura y distribución de alimentos. Las empresas podrían enfrentar facturas de combustible más altas al mover mercancía por carretera, mar y aire. Los bancos centrales también monitorean los precios de la energía al evaluar la inflación, las tasas de interés y las condiciones de gasto de los hogares.








